Pareja

fingers in love - Valentine's Day

“Nos dijimos que siempre sería así”

two fingers like a woman and man have fallen out, over blue back

“Pero resulta que ahora estamos así”

Tras haber realizado un largo camino en pareja, un día empezamos a darnos cuenta de que algo no va bien, de que nos está costando transitar juntos la siguiente etapa que la vida nos pone delante. Entre la rutina, el estrés diario, el trabajo, los hijos, el conflicto crece y crece cada vez más. Las temas pendientes vuelven a aflorar una y otra vez. Tenemos la sensación de que todo se repite. Pero cada vez con mayor distancia y dificultades en la comunicación. Nuestra paciencia, comprensión y respeto mutuos están bajos, o han desaparecido.

Y sintiendo un gran dolor y desesperanza, de repente nos vemos dentro, o muy cerca, de una posible separación.

Y si llega, los trámites de la misma se convierten en un ring donde creemos que va a tener lugar la última pelea. Pero no es así, ya que si hay hijos, el enfrentamiento puede prolongarse indefinidamente.

Nunca nos imaginamos que nos podía tocar a nosotros, o a nuestros seres y familiares más allegados. Pero ya está aquí, ya ha llegado nuestro principal enemigo en una relación, ¿la otra persona?. No, el desencuentro.

No apareció de repente, fue creciendo durante años de relación, donde día a día, poco a poco, cada uno de los miembros de la pareja fue dejando de expresar lo que sentía realmente. Sin ser conscientes de la trascendencia de lo que estaba ocurriendo, permitimos que ese desencuentro creciera lo suficiente para que ahora sintamos que no es posible volver a esa situación en la que las parejas necesitamos estar para mantener una relación saludable. El encuentro.